Comió, durmió, lo cambié… sigue llorando!!

llanto

El primer llanto, ese que esperamos escuchar cuando acaba de nacer, ese que nos avisa que está bien, que respira, que está vivo…

A partir de allí, nos esperan cientos, miles de llantos que intentaremos calmar.

Los bebés nacen sabiendo llorar, nadie se los enseña…, seguramente llorar ha sido una conducta que a lo largo de la historia de nuestra especie nos ha ayudado a sobrevivir.

El llanto es, ante todo, un medio de comunicación, un reclamo, un pedido de ayuda. Ese sonido agudo, intenso, penetrante del pequeño recién nacido nos empuja a encontrar una solución: alimentarlo, acunarlo, cambiarlo, abrigarlo, cantarle… vamos buscando alternativas, a veces la cosa se complica… quién no ha salido desesperado en mitad de la noche a una guardia sintiendo que algo grave le pasaba al bebé que seguía llorando…

No obstante, llorar es un signo de salud y vitalidad. Bebés muy enfermos o abandonados casi no lloran…

Suele ocurrir que, a medida que los chicos van creciendo, los padres van pudiendo reconocer distintas características del llanto que ayudan a entender cuál es la necesidad que lo provoca.

Sin embargo, algunas veces pareciera que nada funciona… no podemos calmarlos … qué sensaciones, qué inquietudes, dolores, molestias sentirán los bebés? Miedo, bronca, tristeza, angustia, frustración? Ellos no pueden contarlo y ningún adulto puede recordarlo… en algún sentido el llanto es misterioso…

Si el bebé se alimentó, no tiene fiebre ni otros signos de enfermedad como vómitos, diarrea o dificultad para respirar, sólo nos resta acompañarlo hasta que se vaya tranquilizando….

Con el crecimiento la frecuencia del llanto va disminuyendo…..los chicos en edad escolar lloran menos que los que están en el jardín y los adolescentes menos aún. Pareciera que se van encontrando otros modos de expresión de las necesidades y de procura de las soluciones. Seguramente las reiteradas experiencias de satisfacción y la adquisición del lenguaje vayan reemplazando al llanto.

Hasta tanto esto suceda… paciencia… y hacerle lugar a alguna lágrima de desesperación y cansancio… que los adultos también podemos llorar!!